
Crónica por:
Juan Quintana, Director del Museo
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Esta es la crónica de la visita que realizamos a la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra) de la mano de la Asociación de Amigos del Museo Naval a la que pertenezco. La visita se programó para el día 25 de Noviembre de 2006, día en el que los cadetes se graduaban y se celebraba la emotiva jura de bandera. Es anterior a la fundación del Museo Empire de Historia Militar pero he considerado interesante como aportación al museo relatar aquella fascinante jornada.
Salimos de Madrid en el Talgo con dirección a Pontevedra la noche del día 24, por lo que dormimos en el tren esa noche, en los departamentos habilitados para ello. El traqueteo del tren, un Talgo si no recuerdo mal, hacía difícil dormir, pero el agotamiento producido por una larga semana consiguió que durmiese a pierna suelta, hasta la madrugada del día 25 en la que tuvimos el tiempo justo de llegar al hotel, cambiarnos, asearnos y salir de camino hacia la Escuela Naval Militar, a la que llegamos en un autobús militar de color gris que la Armada había dispuesto para ello.

Vista del puerto, en el que se puede ver un barco de Salvamento Marítimo en color naranja, junto a varias patrulleras de la Armada y otras tantas de la Guardia Civil.

Una patrullera de la Guardia Civil sale del puerto, los primeros rayos de sol salen tras las montañas en un típico y nublado día gallego.

Dos oficiales de la Armada y uno de Sanidad Militar nos reciben amablemente.

Yo junto a un cañón antiaéreo de 20mm

Pasamos a las salas del pequeño museo naval de la Escuela. Podemos ver a un maniquí con el uniforme de gala de la Armada y un cuadro de banderas navales.

Modelos a escala de diferentes buques de guerra de diferentes épocas y nacionalidades.

Yo junto a una de las más bellas piezas del museo a mi parecer, un sistema antiaéreo móvil americano compuesto por dos ametralladoras Browning M2HB del calibre 12,7 mm (0.50'), aunque tiene soportes para ponerle otras dos y convertirlo en un emplazamiento cuádruple. Al fondo aparecen diversas vitrinas con instrumentos de navegación antiguos y un enorme torpedo.

Vista general, podemos ver que el emplazamiento antiaéreo conserva sus marcajes americanos. Al fondo más vitrinas, observadas por otros miembros de la Asociación de Amigos del Museo Naval.

Preciosa pintura de las fragatas F-72 "Andalucía" y F-75 "Extremadura" lanzando un misil SM-2MR "Standard". Expuesta en las salas de la Escuela.
Tras ver las salas de museo, un amable capitán de corbeta nos mostró el simulador que emplean para instruir a los oficiales en el manejo de navíos grandes. El simulador es una copia del puente de mando de una embarcación media, según nos explicó el capitán es uno de los más avanzados sistemas del mundo y su realismo es impresionante, dado que la cabina simula el movimiento del barco según el oleaje, los sistemas son una copia exacta de los de verdad y son plenamente funcionales y además tiene en su programa la representación de todos los puertos mundiales y de una buena cantidad de navíos que reproduce en su sistema de pantallas envolvente. Permite simular todas las condiciones meteorológicas y representar diversas situaciones para evaluar la capacidad de reacción de los alumnos. Se puede decir que nuestra Armada cuenta con un material de primera.

El capitán nos explica el funcionamiento del simulador y nos demuestra su realismo

Vista general del simulador.

Algunos de los mandos. Desde estos se controla la velocidad del barco

Centro de control del simulador desde el que se controlan todas las condiciones externas a las que se debe enfrentar el alumno
Tras la visita al simulador nos dirigimos al gimnasio, una amplia estancia en la que tendría lugar el acto de la emotiva ceremonia de jura de bandera de los cadetes recién graduados. Al acto acudieron diferentes personalidades del Ejército de Tierra, del Ejército del Aire, la Armada, la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía, además de varias autoridades locales.

Un mar de gorras de plato blancas y uniformes de gala azules se extendía por el gimnasio. Los militares sostienen sus fusiles Mauser, empleados para este tipo de actos con gesto solemne.

La bandera española de la Escuela Naval es llevada por algunos oficiales.
A continuación añado varias fotografías del acto:





El acto finaliza con una sonora descarga de fusilería, por supuesto con balas de fogueo.
Tras el acto se realizó un desfile de todos los militares mientras que nosotros nos sentamos en unas gradas que se habían instalado.


Tras los desfiles, la Escuela Naval Militar nos invitó a participar en un cocktail en el que sirvieron abundante comida y bebida y en el que reinó un ambiente formal pero distendido

Estantería de la entrada de la sala donde se celebró el cocktail, que sirve para dejar las gorras.

Yo junto a una torreta de artillería naval instalada al lado de los edificios de la Escuela.
Como conclusión, fue un viaje muy agradable a una zona de España realmente bonita, con una gente muy agradable dentro y fuera de los muros de la Escuela Naval Militar. Aprovecho para dar las gracias en nombre del Museo Empire de Historia Militar, a la Asociación de Amigos del Museo Naval por la organización de tan interesante actividad.