El Modelo Policial Alemán
Artículo por: Raúl
Matarranz (Coordinador de Actividades)


Lo que hoy conocemos como Alemania tardó en ver la luz. Un territorio dividido en multitud de pequeños estados independientes que, aunque en ocasiones tuvieron visos de unidad, como en el caso de la Confederación del Rhin, lo cierto era que se mantenían separados unos de otros. Así, desde el Reino de Germania, con los Habsburgo sólo la idea de rencor hacia su vecina Francia (a la que no obstante copiaban continuamente) fortaleció la idea de una cultura alemana, después de la caída del llamado por ellos I Reich (El concepto de Reich alemán es similar al nuestro de Imperio). Sería con Guillermo I y sobre todo con su Canciller Bismarck, en la II mitad del siglo XIX, como se sentarían las bases de una auténtica nación alemana, tal y como se concibe hoy en día, y que no vería la luz definitiva hasta la caída del Imperio Austro-Húngaro.
Durante la Guerra Fría Alemania quedó dividida en dos estados (La República Democrática Alemana y la República Federal Alemana), que tras su reunificación tras la caída del Muro de Berlín volvieron a componer un único estado alemán.
Es necesario comprender este punto de la historia alemana para que no sorprenda, por tanto, el modelo policial alemán, que podría clasificarse como un modelo intermedio, en el que se combinarían unidades y cuerpos federales con otros locales de menor tamaño pero no por ello de menor entidad o importancia.

Miembros de la Policía Federal Alemana con sus uniformes azules después de la reciente reforma de 2.005, en la que se buscaba dar a las fuerzas del orden una imagen más policial y cercana a los ciudadanos orientada a los modelos de servicios imperantes en Europa.
La unidad dependiente del Gobierno Central de mayor entidad es la llamada Policía Federal Alemana, heredera de la Fuerza de Protección Fronteriza Federal (Bundesgrenzschutz), creada poco después de la II Guerra Mundial y compuesta por 10.000 efectivos, para sustituir a las fuerzas de ocupación aliadas (en aquella época, Berlín se encontraba dividida en sectores, ocupados cada uno por cada una de las potencias que habían ganado la guerra), que poco a poco iban volviendo a casa. Ya en 1.953 incluiría en sus funciones todo lo relacionado con los pasaportes del país, y en 1.976 la unidad pasaba al ámbito civil, agrupando en los años 90, tras la reunificación, la Transportpolizei y la Policía de Ferrocarriles de las antiguas dos Alemanias.
Oficial de la Bundesgrenzschutz
Recientemente, en el año 2.005, este cuerpo sufrió una nueva modificación, pasando a denominarse Bundespolizei o Policía Federal, de modo que se reflejara sus nuevas competencias multifuncionales y que llegan más allá de las simples patrullas y mantenimiento del orden. Dicho cambio incluyó también una modificación del uniforme a tonos azules, más acordes a la imagen policial.
En lo que se refiere a las unidades de menor ámbito territorial, se encuentran las llamadas Policías Estatales (Patrulla Estatal Alemana o Landespolizei), que ejercen sus competencias en el ámbito de sus respectivas demarcaciones. No obstante, la formación recibida en todos los cuerpos alemanes pasa por ser exhaustiva y completa, tratando de mantener en sus policías un modelo de servicios, acorde a la realidad de la Unión Europea.

Con la reforma de 1.976, el modelo alemán pasaba de ser un sistema mixto con cuerpos militares y civiles a ser totalmente civil. No se haría justicia a dichos cambios de mentalidad sin hacer referencia al Caso Munich, que constituyó un antes y un después en las policías del mundo, pero en especial en la germana. Cuando la organización islámica terrorista Septiembre Negro secuestró al Equipo Olímpico del Estado de Israel en las Olimpiadas de Munich, se trató de realizar por parte de las autoridades alemanas una operación de rescate de rehenes, con la ayuda del ejército. Sin embargo, pronto quedó demostrada la diferente mentalidad que existe entre policías y militares, cuando el aeropuerto se convirtió un campo de batalla en el cuál fallecieron todos los rehenes, varios policías y tiradores de las Fuerzas Armadas y el comando terrorista, dejando clara la necesidad de evitar que un suceso así se repitiera. El origen tanto del GSG-9 (Grupo Especial de Operaciones alemán) y de otras fuerzas especiales en el resto del mundo, así como la desmilitarización de la policía alemana, fueron resultado directo de esos sucesos.

El incidente de Munich, en 1.972, convenció a las autoridades alemanas de la necesidad de crear un modelo civil de su policía, con objeto de evitar que se repitiera jamás una situación como esa. Un incidente que conmovió al mundo y se convirtió en el origen de los Grupos de Operaciones Especiales.
Artículo escrito por Raúl Matarranz, Adaptación web por Juan Quintana, Artículo protegido por copyright, prohibida su reproducción sin permiso escrito del autor