El día 29 de Octubre de 2007 comenzó una pequeña campaña de una semana de Segunda Guerra Mundial ambientada en el frente ruso. Para el desarrollo de la misma utilizamos el reglamento "Rapid Fire!" para jugar a wargames de escala 20mm (1/72) y empleamos maquetas de diferentes fabricantes. La idea de la campaña era recrear la llegada a Leningrado de las tropas alemanas y el asedio posterior, no obstante, decidimos hacerla como una prueba y pasamos por alto muchos detalles históricos, sobretodo en cuanto a material empleado y unidades combatientes. Esto hizo que pudiésemos crear una combinación de fuerzas que en realidad nunca combatieron juntas como la II SS Pz.Div "Das Reich" y la 250º Spanische Freiwilligen Division (la División Azul española) contra un variado contingente de tropas soviéticas. Además permitimos la posibilidad de emplear cualquier vehículo de la Segunda Guerra Mundial, por lo que se puedo apreciar la curiosa mezcla de vehículos como el Königstiger junto al Panzer III. La campaña se jugó en el local de la Asociación Cultural Reino de Arckham y en ella intervinieron:

El Comandante Vlad Von Junkers de la Wehrmacht

El General de División Jürgen de la II SS División Panzer

El General Luislav del Ejército Rojo

1ª Batalla: Camino hacia Leningrado

Los blindados alemanes avanzaban imparables varios kilómetros dentro de la frontera soviética a cada día que pasaba.
Los soldados defensores de las aldeas por las que pasaban no eran rival para los panzers, que aplastaban cualquier resistencia que se opusiera a la expansión del Reich.
El Gruppenführer Jürgen de las SS se deleitaba ante el poder de sus blindados, viendo como los pequeños y viejos tanques rusos explotaban ante los proyectiles de sus tanques.
Lo único que le quitaba el sueño eran los pesados T-34 del ejército rojo. Aún no se había encontrado con muchos, pero cuando alguno de esos monstruos de metal aparecía solía ser un duro rival y un quebradero de cabeza para sus hombres.
Se le había asignado atacar la ciudad rusa de Leningrado, ciudad que contaba con una gran masa de defensores dispuestos a darlo todo por defender su hogar.
Debido a la necesidad de refuerzos y a las duras condiciones climáticas del otoño ruso se vieron obligados a acampar a unos kilómetros del frente a la espera de otras divisiones que se hallaban por las inmediaciones.
Esa misma noche aparecieron en el campamento elementos de la IV División Panzer procedentes del IV Ejército al mando del Comandante Von Junkers, junto con soldados de la 250º Spanische Freiwilligen Division.
A la mañana siguiente comenzarían el avance hacia la ciudad...

Día 1 de la ofensiva
Los alemanes decidieron enviar una avanzadilla con la idea de eliminar la resistencia que pudiera haber en las inmediaciones de la ciudad. Se encontraban a 10 kilómetros de las fuertes murallas de Leningrado cuando la Luftwaffe les advirtió de la presencia de gran cantidad de tropas enemigas con blindados en la zona. Los valientes soldados de la Wehrmacht se atrincheraron a la espera del enemigo con el tiempo justo para construir parapetos con sacos terreros,mientras los tanques avanzaban a toda prisa para tomar una buena posición desde la que hacer frente al ejército rojo antes de que llegara a las trincheras alemanas.
 

Las posiciones alemanas fuertemente defendidas

La infantería mecanizada espera a la orden de avanzar dentro de sus semiorugas apoyados por varios carros

La gran horda soviética se extiende por todo el campo de batalla

La infantería soviética avanza junto a sus carros de manera implacable

Las trincheras alemanas fuertemente defendidas se preparan por si el enemigo consigue llegar hasta el campamento

Un SdkfZ 222 de exploración de la IV Div.Panzer sube por la colina para asegurarse de que el terreno está despejado para la llegada de los carros que le siguen.

La columna blindada avanza hacia la colina al otro lado del río para tomar una buena posición de disparo sobre las tropas rusas.

Por el puente...

...y por donde no hay puente, un riachuelo no es rival para los blindados alemanes.

Los soviéticos transportan muchos pertrechos sobre sus tanques...llegando incluso a criar gallinas vivas sobre ellos!

Día 2 de la ofensiva
Ambos ejércitos avanzan rápidamente hacia la colina situada en el centro del campo de batalla...No obstante los panzers alemanes llegaron antes que los lentos y pesados blindados rusos y tomaron posiciones de disparo.

Los tanques alemanes ya han atravesado el puente y se alzan sobre la colina mientras que los transportes de tropas llevan a los soldados de infantería hacia el frente.

La infantería española de la División Azul baja de sus transportes en la colina para apoyar a los tanques.

Los soviéticos avanzan directos hacia los panzers.

Los panzers ya tienen a los blindados soviéticos a tiro en el flanco derecho y comienzan a abrir fuego inflingiendo serios daños en varios T-34 y destruyendo un camión justo en el momento en el que los soldados se bajaban de él a toda prisa ante la perspectiva de un cañón de 75mm apuntándoles.

Un StuG III de la IV Div.Panzer destruye un lanzacohetes Katiusha que representaba una seria amenaza que los alemanes no podían permitir pasar por alto.

Día 3 de la ofensiva
Los alemanes ya han tomado la colina y tienen a tiro a los soviéticos.
Tras la destrucción de su artillería la retaguardia alemana está a salvo y puede comenzar la maniobra de pinza que pretende aplastar el asalto soviético.

Los vehículos rusos son destruidos por los panzers antes de que puedan reaccionar

Los gruesos cañones alemanes causan tremendos daños en las filas soviéticas que pierden sus pesados carros
rápidamente bajo el fuego.

Casi todo el flanco izquierdo del ejército rojo es brutalmente aniquilado sin causar una sola baja
entre las unidades alemanas.

Los comisarios políticos instan a los soldados rusos a luchar con valor a punta de pistola
para evitar que huyan despavoridos presas del pánico. Ni un paso atrás!!!

Por el flanco derecho los blindados soviéticos avanzan hacia las posiciones alemanas instaladas en la colina
aprovechando que los panzers están más ocupados con el lado izquierdo.

Los tanques se lanzan al asalto de la colina

Los tanques rusos consiguen por fin cobrarse sus primeras bajas y ahorrarse la humillación
de no haber conseguido matar a un sólo alemán en la batalla.

Los alemanes desplazan algunos tanques desde la retaguardia para
reforzar el flanco derecho que ha sido debilitado por los soviéticos.

Los Panzers llegan y se quitan de en medio a los blindados enemigos

En la colina, el Opel Blitz que transporta las municiones estalla al ser alcanzado por un T-34.
La infantería alemana se encomienda a los dioses del Valhalla sabiendo que si
los tanques rojos llegan hasta ellos será una masacre.

No obstante este avance les sale muy caro a los rusos, que han perdido casi la
totalidad de sus tanques, que arden esparcidos por el campo de batalla.

Los desesperados rusos cargan directamente contra los panzers subidos en sus camiones
haciendo un alarde de heroismo.

Contra todo pronóstico, consiguen aprovechar un púnto débil de uno de los Panther de la II SS-Pz.Div
y destruirlo.

Las ordenadas formaciones de ambos ejércitos desembocan en una batalla
absolutamente caótica en las colinas.
No obstante la superioridad alemana ha quedado demostrada tras destruir casi todos los
blindados rusos lejos de las trincheras que deben defender por lo que los planes de
Von Junkers y Jürgen se están cumpliendo. Los rusos intentan ver el lado positivo de la
situación, y saben que un ataque desesperado con lo que les queda puede debilitar a los alemanes
de cara a su entrada en la ciudad de Leningrado, pero esta primera batalla de la campaña les está saliendo demasiado cara.

ÚLTIMO DIA DE COMBATE

Las tropas rusas del flanco izquierdo habían sido prácticamente arrasadas por un grupo de panzers y el ejército rojo ya contaba con tan sólo tres blindados ya que el resto habían sido destruidos sin apenas poder llegar a disparar. Estos tres carros eran un T-34 cargado con gran cantidad de pertrechos pintado en color blanco, un viejo y vetusto T-29 ligero que causaba risa al lado de los enormes Panthers que poseía el contingente germano, y otro tanque ligero de origen incierto y de pequeño tamaño que echaba un apestoso humo negro de sus tubos de escape debido a la mala calidad del denso combustible que poseían los soviéticos.
Este pequeño grupo de tanques rusos podían parecer poca cosa, pero se dirigían imparables al asalto de la colina en el flanco derecho que se hallaba bastante desprotegida debido a que los panzers de la II División Panzer de las SS se hallaban en el flanco izquierdo tras haber destruido casi toda la resistencia de esa zona a excepción de dos camiones de tropas que se habían lanzado en una carga desesperada contra los tanques alemanes que habían sembrado el suelo de restos de vehículos rusos.


Los defensores de la colina que se encontraban en frente de estos carros habían perdido su Panther y tan sólo contaban con un Pak40 de 75mm como defensa antitanque.
Los refuerzos alemanes llegaban desde el flanco izquierdo considerando que al haber tan sólo dos camiones ligeros con soldados de infantería dentro no era necesario mantener todo el grupo de tanques allí y con dos sería suficiente, mientras que el resto serían desviados para ayudar a los defensores de la colina.
Pero las tropas rusas habían sido subestimadas puesto que en los camiones los soldados se apiñaban sabiendo que si retrocedían serían ajusticiados por sus comisarios que les acompañaban alentándoles y motivándoles a punta de Tokarev, por lo que la única manera de sobrevivir a ese día sería destruir a los alemanes, que aunque todos sabían que era imposible, se dejarían la vida en el intento.


Lo soldados bajaron de sus camiones y se dirigieron corriendo hacia un Jadgpanzer IV que iba hacia la colina. El Jadgpanzer dio la vuelta bruscamente para no arriesgarse a un ataque por detrás y destruyó uno de los camiones matando a buena parte de la infantería a a los comisarios mientras que uno de los Panthers que iba delante de él se daba la vuelta y barría el asalto soviético con sus MG42 causando numerosas bajas y dejando tan sólo a seis soldados rusos con vida.
Pero estos soldados estaban decididos a luchar hasta su último aliento por lo que lanzaron sus granadas y consiguieron destruir el Jadgpanzer colándole una de las granadas por la mirilla del conductor, a la vez que dañaban gravemente a uno de los Panther.

 
Von Junkers y Jürgen tragaron saliva pensando en que podían haber evitado estas molestas pérdidas producidas de manera ridícula.
No obstante el desviar tanques hacia el flanco izquierdo tuvo también su lado positivo, ya que un King Tiger de la IV PzDiv destruyó el T-34 y los Sdkfz de reconocimiento destruyeron los dos tanques rusos restantes dejando al ejército rojo sin un sólo blindado.
Los soldados, que debían rematar a los alemanes tras el paso de sus blindados se detuvieron en seco al ver que los blindados que les precedían habñian sido brutalmente aniquilados antes de llegar ni siquiera a la colina, y sin haber tocado a ni un sólo soldado de las trincheras que debían "limpiar de alemanes".
Ante tan terrorífica visión de tanques ardiendo y sus tripulaciones saltando en llamas de su interior, el estandarte soviético, antaño llevado con orgullo cayó al barro y fue pisoteado por cientos de hombres del ejército rojo huyendo en desbandada dejando por el suelo armas y demás equipo.



Los alemanes se habían alzado triunfantes y se deleitaban observando la huida de los restos del ejército soviético desde la disputada colina.



El balance de víctimas ha sido el siguiente:

BANDO ALEMÁN (II SS Panzer Division "Das Reich" comandada por el General de División Jürgen, IV Panzer Division y 250ºDivisión de infantería comandadas por el Comandante Von Junkers)

Tanques:
2 Panthers
1 Jadgpanzer IV
1 StuG III
1 Puma
Vehículos de apoyo
1 Camión Opel Blitz de transporte
Infantería
2 Soldados de la 250 División de Infantería

Total: 5 tanques, 1 camión y 2 soldados
Balance: 17% De pérdidas entre los efectivos

BANDO RUSO (Comandado por el General Luislav)

Tanques

3 T-34
1 Stalin
2 ISU 152
2 T-26
1 BT-7

Vehículos de apoyo y artillería
1 Lanzacohetes Katiusha
1 Jeep Willis
1 Semioruga
2 Cañones de infantería
2 Camiones de tropas

Infantería
32 Soldados de Infantería

Total: 9 tanques, 1 jeep, 3 transportes de tropa, un vehículo de artillería, 2 piezas de artillería ligera
Balance: 90% De efectivos detruidos, resto huido.

La ofensiva roja ha sido repelida y prácticamente aniquilada en su totalidad. Los alemanes no dejan de recibir refuerzos y se preparan para la invasión de la ciudad desde sus consolidadas posiciones, mientras que el maltrecho ejército soviético ha perdido muchos de sus blindados y el estrepitoso fracaso de su primera ofensiva frente al poderío alemán les ha dejado casi al descubierto ante un ejército enemigo que ya tiene los muros de la ciudad a la vista.

Los oficiales:

Comandante Von Junkers:
Las tropas al mando de Von Junkers han luchado bien y han sufrido muy pocas bajas, lo cual ha elevado mucho la moral de los hombres. Von Junkers les prometió que no llegarían hasta las trincheras alemanas y asi lo ha cumplido, haciendo gala de un buena utilización de los vehículos ligeros en coordinación con los pesados. Gracias a sus buenos contactos en el Estado Mayor, Göering le ha ofrecido el apoyo de un escuadrón de la Luftwaffe para su próxima ofensiva a la vista de sus buenos resultados, por lo que tan sólo es cuestión de tiempo el ataque definitivo a Leningrado.

General de División Jürgen:
Los Panzers de Jürgen son los que han sufrido mayores bajas pero su actuación en el flanco izquierdo ha sido muy meritoria y ha frenado cualquier posibilidad de avance enemigo en esa zona.
Sus soldados de las Waffen SS se mantienen firmes pese a las bajas y desean volver al combate lo antes posible.

General Luislav:
Tras esta humillante derrota ante el ejército alemán, Luislav se temía una visita cordial de los comisarios políticos del NKVD con una bala para él.
Luislav tan sólo se excusó diciendo "Mis soldados no huyeron, tan sólo dieron media vuelta y siguieron avanzando"
Los oficiales soviéticos llegaron a acusarle de dirigir a sus tropas en estado ebrio.
No obstante llegó a oidos del propio Stalin el arrojo demostrado por sus hombres en la destrucción de varios panzers por tan sólo unos pocos soldados de infantería, por lo que se le perdonó la vida pero se le dejó muy claro que si Leningrado caía, el caería con su ciudad.
Los soldados que huyeron llegaron hasta un campamento militar ruso cercano, pero según se acercaban fueron masivamente ejecutados por las ametralladoras de los comisarios que habían recibido la orden de castigar de este modo su cobardía.

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